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El sábado 19 de septiembre la "Noche en Blanco" vuelve a Madrid

La cuarta edición de La noche en blanco nace marcada por la inestable situación económica que vivimos. Pero está más condicionada aún por la respuesta unánime de la ciudad a favor de esta celebración cultural que, en tan sólo tres años de vida, se ha convertido en una cita imprescindible del calendario de la ciudad. De igual manera, hoy más que nunca, es fundamental renovar el compromiso del Ayuntamiento de Madrid con la creación y las empresas, instituciones, artistas y gestores que trabajan en el rico tejido cultural madrileño. Por último, pero no menos importante, es innegable el poder balsámico que puede ejercer el arte entre una ciudadanía que vive con inquietud estos tiempos de crisis.
Como dice en su texto de presentación Rafael Doctor, comisario invitado de esta edición, “este es un momento magnífico para volver a darnos cuenta de que el arte es, en sí mismo, un regalo, una forma de comunicación no racional en la que lo mágico toma sentido y la generosidad y la ilusión son las
protagonistas”. Este espíritu al que Rafael Doctor hace referencia se puede encontrar, principalmente, en los contenidos pensados y producidos específicamente en torno a la idea de “El Regalo”, que constituyen el Programa Comisariado, uno de los pilares fundamentales de esta edición.
Precisamente, la figura del comisario invitado es una de las principales novedades y apuestas de este año, con cuya aportación se quiere dar más pluralidad a los contenidos propuestos por La noche en blanco. Al igual que sucede en otros eventos artísticos de gran envergadura, la figura del comisario invitado proporciona frescura y diversidad a la programación. El nombre se renovará anualmente, con lo que se conseguirá, en años sucesivos, ofrecer una pluralidad de miradas sobre la que posiblemente sea la propuesta más colectiva de cuantas se celebran en la ciudad.
El primer comisario invitado de La noche en blanco es un profesional de gran reconocimiento nacional e internacional, Rafael Doctor Roncero, quien puso en marcha y dirigió el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León hasta hace pocos meses. Él ha sido el responsable de elegir el leit motiv sobre el que versarán los contenidos principales de la noche: “El Regalo”.
Rafael Doctor nos invita, a través de las acciones programadas, a volver los ojos hacia la esencia del arte, a participar de él, a disfrutarlo. Y, al tiempo, nos propone adueñarnos de la ciudad, hacerla nuestra, convirtiendo al peatón en indudable protagonista. El programa comisariado incide deliberadamente en la idea de “paseo”, de forma que gran parte de las actividades que lo conforman
tienen como objetivo ambientar al paseante en su recorrido nocturno por la ciudad. En ese contexto, la luz y la música juegan un papel determinante.
Destacan, así, propuestas como la titulada Bandas sonoras, un pasacalles simultáneo de 20 bandas municipales por el centro de Madrid, o las intervenciones lumínicas como Camino de luz (preámbulo de la celebración del centenario de la Gran Vía, que conmemoraremos en 2010), Injertos lumínicos y Verde, acciones que “inventarán” una nueva iluminación para algunas de las calles más transitadas del centro histórico madrileño.
Por otro lado, y junto al programa comisariado, otro de los pilares fundamentales de La noche en blanco vuelve a ser la apuesta firme por la creación local y los jóvenes creadores, que, en esta cuarta edición, se hace aún más contundente y se concreta en los circuitos de cine, artes escénicas, música y arte independiente. Es en ese apartado del programa donde mejor se refleja la vocación de La noche en blanco como instrumento de apertura y colaboración con todo el tejido cultural de la ciudad, que, por supuesto, se ve también representado en el Programa Abierto, que en cada edición cuenta con un mayor compromiso por parte de las instituciones.
Fuente: Prensa Noche en Blanco